Colombia ocupa el segundo lugar después de Brasil, como el país con el may
or número de personas, particularmente mujeres y niños, enviados con estos propósitos delictivos desde su territorio hacia los continentes europeo y asiático.Es uno de los países con mayor numero de personas trasladadas al extranjero. Las mujeres y niñas colombianas de la trata son llevadas a sur América, Centro América, norte América y el caribe.
No es únicamente en la trata de personas la explotación sexual sino que también domestico en la mendicidad en matrimonios serviles en pornografía de niños y niñas vinculadas a grupos armados al margen de la ley.
Hombres adultos y niños son traficados internamente para realizar trabajo forzado, y la organización terrorista FARC realiza reclutamientos forzados de menores para el conflicto armado.
Este flagelo también se da al interior del país, donde las víctimas son trasladadas a otras regiones, obligadas a ejercer la prostitución y, en algunos casos, vendidas a dueños de casa de lenocinio y otros establecimientos similares, pasando a ser propiedad exclusiva de quienes las adquieren. En Colombia el fenómeno representa un alto riesgo para la mujer.
or número de personas, particularmente mujeres y niños, enviados con estos propósitos delictivos desde su territorio hacia los continentes europeo y asiático.Es uno de los países con mayor numero de personas trasladadas al extranjero. Las mujeres y niñas colombianas de la trata son llevadas a sur América, Centro América, norte América y el caribe. No es únicamente en la trata de personas la explotación sexual sino que también domestico en la mendicidad en matrimonios serviles en pornografía de niños y niñas vinculadas a grupos armados al margen de la ley.
Hombres adultos y niños son traficados internamente para realizar trabajo forzado, y la organización terrorista FARC realiza reclutamientos forzados de menores para el conflicto armado.
Este flagelo también se da al interior del país, donde las víctimas son trasladadas a otras regiones, obligadas a ejercer la prostitución y, en algunos casos, vendidas a dueños de casa de lenocinio y otros establecimientos similares, pasando a ser propiedad exclusiva de quienes las adquieren. En Colombia el fenómeno representa un alto riesgo para la mujer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario